Fuera de la cultura de las dietas
No trabajo con planes restrictivos, alimentos prohibidos ni objetivos de peso. Si las dietas funcionaran, no habría que repetirlas. El problema nunca fue tu fuerza de voluntad.
Nutrición · Terapia Gestalt · Conducta alimentaria
Te acompaño a liberarte de la cultura de las dietas desde un espacio seguro. Soy Valeria Castagna, licenciada en Nutrición y terapeuta Gestalt, y llevo veinte años en consulta.
Soy licenciada en Nutrición por la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y terapeuta Gestalt. Empecé en consulta en 2006.
Mi formación inicial fue la clásica: nutrición clínica, hospital, planes de alimentación, diez años responsable del área de nutrición en una clínica de Madrid. Aprendí a hacer bien ese trabajo. También aprendí sus límites: personas que sabían perfectamente qué debían comer y aun así no podían, planes que funcionaban unos meses y luego se caían, y siempre el mismo residuo de culpa.
Por eso me formé en terapia Gestalt, primero, y después en todo lo que hoy sostiene mi consulta: alimentación respetuosa y liberación corporal, mindful eating, trastornos de la conducta alimentaria, alimentación informada en trauma, el trabajo con la culpa y con la vergüenza.
Hoy no doy dietas. Acompaño a salir de la cultura de las dietas, que es una cosa muy distinta y bastante más larga. Trabajamos cómo las emociones y tu forma de ser intervienen en tu manera de vincularte con la comida, contigo misma y con tu entorno, para que los cambios no dependan de la fuerza de voluntad y se sostengan en el tiempo.
Te acompaño a liberarte de la cultura de las dietas para sanar la relación con tu cuerpo, la comida y contigo mism@ desde un espacio seguro.
Valeria Castagna
No trabajo con planes restrictivos, alimentos prohibidos ni objetivos de peso. Si las dietas funcionaran, no habría que repetirlas. El problema nunca fue tu fuerza de voluntad.
Tomamos conciencia de cómo las emociones y tu forma de ser intervienen en la manera de vincularte con la comida, contigo misma y con tu entorno. Ahí está la información que ninguna pauta te va a dar.
Me formé en alimentación respetuosa y liberación corporal porque la salud no depende de una talla. El objetivo no es que tu cuerpo cambie: es que dejes de vivir en guerra con él.
Mindful eating para volver a escuchar el hambre y la saciedad. Y un trabajo explícito sobre la culpa y la vergüenza, que son las que hacen que comer duela mucho después de haber terminado de comer.
Veinte años de nutrición clínica puestos al servicio de otra cosa: comer bien sin contar, sin medir y sin prohibir.
El terreno donde de verdad se decide la relación con la comida: lo que sientes, lo que callas y lo que arrastras.
Así es como trabajo: sin derivarte de una consulta a otra, sin separar lo que comes de lo que te pasa. Un proceso integral con las herramientas necesarias para que los cambios se mantengan en el tiempo. Duración y frecuencia se ajustan a cada persona.
Me escribes contándome brevemente qué te trae. Te respondo yo, resolvemos dudas y buscamos hueco. Sin compromiso y sin formularios interminables.
La sesión más larga del proceso. Tu historia clínica y alimentaria, sí, pero sobre todo tu historia con las dietas: qué has probado, qué te dejó cada intento y cómo es hoy tu relación con la comida y con tu cuerpo. Se escucha mucho y no se prescribe nada.
No hay plan que seguir. Hay un trabajo por delante: observar sin juzgar cómo comes, empezar a distinguir el hambre física de la emocional y aflojar las reglas que llevas años cumpliendo. Es la fase más incómoda, y la más importante.
Nos vemos cada [2–4 semanas]. Con el tiempo espaciamos las consultas, porque el objetivo no es que vuelvas siempre: es que la comida ocupe en tu cabeza el lugar que le corresponde y puedas seguir sola.
No hace falta que lo tengas claro ni que lo expliques bien. Con dos líneas basta para empezar, y desde el primer mensaje esto es un espacio seguro.